El uso de derivados financieros puede ayudar a administra...

El uso de derivados financieros puede ayudar a administrar el riesgo ante movimientos en el mercado.

Como nos hemos dado cuenta, en tiempos de crisis los precios de los activos subyacentes (divisas, acciones, commodities, etc.) son los que sufren mayores afectaciones, lo que puede llevar a empresas dependientes de estos precios a presentar perdidas o ganancias financieras. Por dar algunos ejemplos, desde que se dio la primera noticia del COVID–19, el tipo de cambio MXN/USD tuvo variaciones oscilando entre el -4.2% al 4.4%; el NASDAQ – 100 registró fluctuaciones entre el -12.2% y el 10.1%; y el precio del petróleo OPEP por barril presentó fluctuaciones que van del -28.2% al 25.7%.

Uno de los caminos que toman empresas que dependen principalmente del precio de activos subyacentes, es el uso de derivados financieros (o instrumentos de cobertura de riesgo), los cuales son contratos que basan su valor en un activo subyacente y son utilizados para cubrir inversiones, administrar riesgos o especular y obtener beneficios. Los principales derivados financieros son los siguientes: 

• Futuros o Forwards: Son contratos que se firman entre dos partes con el cual se congela el precio de un activo subyacente que será adquirido en un futuro. Es importante mencionar la diferencia entre un futuro y un forward: el futuro es aquel contrato donde las condiciones se encuentran estandarizadas en lo que se refiere a su importe nominal, objeto y fecha de vencimiento, y son negociados en mercados organizados, por lo tanto, existe una cámara de compensación. Por el otro lado, los forwards se realizan fuera de los mercados organizados, no existe un órgano de compensación y liquidación, y en lo que respecta a sus condiciones, estas se adaptan a las necesidades de las partes.

• Opciones: Son contratos en los cuales el comprador paga una prima y adquiere el derecho, pero no la obligación, de comprar o vender un bien o activo subyacente a un precio pactado a una fecha futura.

• Swaps: Son instrumentos que permiten el intercambio de flujos en distintos vencimientos y/o divisas. 

Al igual que las operaciones de compra-venta de inventario, prestación de servicios, prestamos intercompañía, etc., el uso de derivados financieros entre partes relacionadas puede llevarse entre partes relacionadas que se encuentren en diferentes jurisdicciones, que comercialicen commodities, que lleven a cabo operaciones en moneda extranjera, entre otros. Para estas compañías, el uso de derivados financieros puede ser una vía para administrar el riesgo ocasionado por movimientos en los precios de sus operaciones.

Así como las operaciones entre partes relacionadas deben cumplir con un principio de independencia efectiva, al momento de efectuar un contrato de derivados financieros, se deberán llevar a cabo tomando en cuenta dicho principio. Para esto, es importante tomar en cuenta las consideraciones en materia de precios de transferencia, como lo son los términos contractuales, llevar a cabo un análisis funcional de la operación, identificar las características financieras del producto o servicio, las circunstancias económicas y las estrategias de negocio.

Asimismo, en Febrero de 2020, la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE) publicó las Guías de Precios de Transferencia para Transacciones Financieras, en las cuales presenta un apartado relacionado con las coberturas de riesgo, mencionando que los posibles mecanismos por los que un Grupo Multinacional (GM) puede centralizar sus contratos de coberturas de riesgo incluyen:

• Delegación de responsabilidad de la cobertura a una entidad de tesorería del GM, con los contratos de cobertura concentrados para y en nombre de las sociedades gestoras pertinentes.

• Delegación de responsabilidad de la cobertura a una entidad de tesorería del GM, con los contratos de cobertura celebrados naturalmente por y en nombre de otro grupo.

• Identificación de la existencia de coberturas naturales dentro del GM, en cuyo caso no se celebran contratos formales de cobertura.

Por último, es de vital importancia mantener el soporte correspondiente de sus operaciones con derivados financieros entre partes relacionadas, tal y como:

• Papel de trabajo del cálculo de la contraprestación.

• Contrato de la transacción.

• Base de datos utilizada para el cálculo

• Fuentes o metodología utilizada para el cálculo.

En definitiva, si tu empresa o GM depende del precio de activos subyacentes en sus operaciones con sus partes relacionadas y se han visto afectadas por las fluctuaciones derivadas de esta crisis, el uso de derivados financieros puede ser una vía para no ver afectada tu rentabilidad y te permitan administrar el riesgo ante este fenómeno. Por otra parte, si tu empresa ya cuenta con este tipo de instrumento, es importante llevar a cabo una revisión y verificar que cumplan con todos los requerimientos en materia de precios de transferencia según lo establecido por la OCDE.  

Las opiniones expresadas en este artículo son de exclusiva responsabilidad del autor y no necesariamente representan la opinión de Grupo Consultor EFE™️

 

Uso de cookies

Este sitio web utiliza cookies para mejorar la experiencia del usuario.
Al utilizar nuestro sitio web, acepta todas las cookies de acuerdo con nuestras Políticas de privacidad.

De acuerdo